domingo, junio 10, 2007

De cómo moderar los comentarios y no morir en el intento...

Hace un minuto me inscribí en el concurso que abrió el-nacional.com para formar parte de su red de blogueros. Me causa curiosidad cuáles serán los criterios para seleccionar a lo ganadores entre toda esa variedad de temas, autores y enfoques que allí se han inscrito. Supongo prevalecerá la popularidad...
Sin embargo hay algo en el concurso que está relacionado con mi post anterior y por eso lo actualizo.

Una de las reglas (la primera de hecho) que formula el nacional para el bloguero participante es:


* El bloguero seleccionado se hace responsable de los comentarios, juicios y planteamientos propios y de terceros emitidos en su espacio.


Es obvio que cada bloguero debe asumir la responsabilidad de su contenido, sin embargo, hacerse responsable por los comentarios de terceros en el blog será todo un reto de moderación y respeto.

¿Tendré que incluir en el programa de mi materia en la UCAB un apartado sobre el tema: "cómo ser moderador y moderado y no morir en el intento"?. Sin duda, materia segura para el próximo semestre.

Sobre el tema:
.
Un código de conducta para los blog de Tim O´Really
(Tomado de Moebius)

El draft original del código de conducta de los bloggers
(en inglés y aún en construcción)

4 comentarios:

luis dijo...

ya veo. Eso como es cuesta arriba, mi blog, por error o meti en ese concurso.
Y por lo que dices, ojala no gane. no quiero leer el manual de "moderacion para dummies" que seguramente escribiras

Zinnia dijo...

¿moderación for dummies?? creo que lo que hace falta es los 7 hábitos del comentarista eficiente...

Juan Carlo dijo...

He aquí un comentario muy sencillo que debería ser modelo:

No se vale, Zinnia, yo también metí mi blog de cine, ahora que está el tuyo seguro que no quedo...

Kira dijo...

Ando con el mismo problema que Carlanga de repente el blog se convirtió en un espacio de terapia para los molestos de lado y lado con lo de RCTV.

Estoy de acuerdo contigo en lo del link de Villalobos. Ya lo había publicado cuando luego decidí borrar el artículo en cuestión, por lo que por lo menos debía dejar el link. Y por otra parte me sirve de recordatorio de que hay que tener cuidado de a quién se hace referencia. Fue un error mío no chequearlo previamente.