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sábado, mayo 24, 2008

Escribir en la red como en las paredes de un baño

Hoy unas de las noticias principales de el-nacional.com es la "presunta" muerte del lider guerrillero Manuel Marulanda según una noticia divulgada por la revista Semana.
En el espacio para los comentarios del diario digital no hay hasta ahora (03:30PM) ningún comentario de los lectores.

En Noticias 24, publicaron la misma noticia un poco más ampliada con video y audio tomados de RCN Noticias. A la misma hora, la noticia ha generado 277 comentarios.

¿Qué es lo que hace que cientos de comentaristas prefieran ir a noticias 24 a descargar sus opiniones en lugar de utilizar el espacio de el-nacional.com para eso?

Recientemente Jim Brady, editor ejecutivo de la división online de The Washington Post, dijo durante una conferencia que le gustaría ver alguna tecnología que pudiera identificar a las personas que violan los estándares del sitio, y si fuera necesario, los bloqueara automáticamente para siempre.

El comentario levantó una gran polémica de la cual él se ha defendido diciendo que no quiere la información de las personas para otra cosa que no sea garantizar el nivel del debate y agregó algunas cosas que me parecen interesantes:

“Hay que gente que en la red dice cosas que jamás se atrevería a decir en una mesa si estuviera en desacuerdo con otra persona”.

“Esos no eran comentarios, eran el tipo de cosas que tu puedes encontrar escrito en las paredes de un sanitario público”.

Absolutamente cierto. Claro que un medio está en la absoluta libertad de seleccionar qué tipo de comunidad quiere crear y fomentar.
Estoy segura de que el-nacional.com estarían felices de levantar 300 comentarios en 2 horas como Noticias 24, ¿pero es ese el nivel de discusión que queremos?

Hace unos dias en el blog del reconocido chef, Tomás Fernández sucedió una especie de “descarga” del tipo Noticias 24 que él permitió hasta sus ultimas consecuencias.

“No me hago responsable de los comentarios emitidos en este post, me encantaría que no escribieran como anónimos, pero queda de parte de cada quien, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia..

PD: dale que no viene carro”

Eso fue lo que escribió luego de que se desataran los monstruos. Si no se hace responsable el dueño del blog o el dueño del medio, ¿quién se hace responsable? ¿dale que no viene carro?

Lo dudo, en mi humilde opinión, ese carro sin frenos tarde o temprano termina llevándote por delante y en nombre de la libertad de expresión no se puede tolerar cualquier cosa. Escribo esto a riesgo de sonar anticuada y conservadora pero cuando entro en un sitio donde lo único que leo son calumnias, groserias e insultos hasta ese día me tienen como lectora.

¿Cómo se crea una comunidad de comentaristas de alto nivel sin tener que pedirles la cédula, la tarjeta de crédito y hasta la dirección de su casa?

No lo sé. Me gustaría saberlo

Otras entradas sobre el tema:

Sobre el derecho a comentar
.

De cómo moderar los comentarios y no morir en el intento...


El caso Noticiero Digital: Lo mejor y lo peor del periodismo ciudadano

sábado, junio 09, 2007

Sobre el derecho a comentar

Creo que no hay mejor coyuntura que la actual para dedicar un post en este blog al derecho a tener voz...
Son varios los sucesos, lecturas y conversaciones sostenidas en estos días que parecieran llevarnos siempre al mismo tema... el derecho a expresarse y también, cómo no, el derecho a callarse.
La decisión de carlanga, autor de Blogacine de eliminar la opción de comentarios en su espacio y los comentarios que ha provocado esta decisión me motivó ahora sí a escribir sobre el tema tratando de mantener la discusión dentro de lo que es el tema de este blog.
Los comentarios de los lectores son ya parte fundamental de la comunicación digital. La posibilidad del lector de refutar, argumentar, agregar o aportar algunos conceptos al contenido se convirtió en el punto de quiebre entre lo que ha sido hasta ahora el periodismo tradicional y el periodismo que aún se configura en la red.
No es la primera vez que sucede algo así, pareciera formar parte del ciclo normal de evolución de un blog el momento en el que ya resulta casi insostenible aceptar los comentarios. Sobretodo cuando use trata de un blog muy popular... no importa si es de cine o de gastronomia ( hace meses el chef Sumito Estévez también tuvo que suspender los comentarios en su blog. Las razones las desconozco pero no es difícil imaginárserlas).
El papel de moderador no es nada fácil y mucho menos en circunstancias como las que vivimos actualmente en Venezuela donde todos los temas parecieran conducirnos a la política, donde resulta imposible mantener una posición neutral y donde por más que nos duela nos falta mucho por aprender sobre el respeto a las ideas ajenas. Más que moderador se necesita ser un referee.

El insulto, la avalancha de improperios, las groserias, acusaciones sin fundamento, los rumores y las denuncias irresponsables no tienen nada que ver con la comunicación y la interactividad que soñamos y lamentablemente pueblan las discusiones más interesantes, los textos más preclaros, los blogs más inteligentes.
¿Los acepto? ¿Los borro? ¿Los ignoro? ¿Los prohibo?? ¿Qué hacer?? La decisión no está fácil.
Aceptar la disidencia, la opinión contraria, el otro punto de vista considero es fundamental pero cuando ya no existen argumentos sino insultos hasta allí creo que vale la pena escuchar. Lo entiendo, entiendo la decisión de Carlanga pero me entristece.
Sobretodo me parece triste porque no sólo en los blogs (que son un medio tan novedoso y tan libre) está sucediendo... sino en todos los medios y todos los escenarios.
Últimamente me da la impresión de que ya nadie escucha, ya nadie quiere el diálogo ni el debate. Yo hablo, yo grito, yo insulto y me quedo en mi trinchera, lo que el otro tenga que decirnos ya no lo queremos escuchar.
Muy triste.